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Armonización arancelaria para el
TLC: Centroamérica tiene que
unificar la política agrícola
El proteccionismo no garantiza rentabilidad en el agro. Un experto
recomienda mejorar la competitividad, para enfrentar los TLC
Guadalupe Trigueros - Negocios El Diario de Hoy -
negocios@elsalvador.com
http://www.elsalvador.com - 29
noviembre 2002
Los agricultores centroamericanos deben diversificar su producción y
ser
competitivos. La diversificación productiva agropecuaria y la unificación
de las
políticas centroamericanas del sector son las principales garantías que
los agricultores tendrán para enfrentar el libre comercio.
Después de examinar, durante más de cuatro horas, un estudio
presentado
por expertos del Incae, sobre la crisis del agro regional, los autores
del mismo y los críticos de la obra llegaron a esa conclusión.
No es nada nuevo. Para los asistentes a la presentación del estudio no
hubo sorpresas y para otros fue un estudio "tecnócrata" más.
Luis Figueroa y Lawrence Pratt, expertos del Centro Latinoamericano
para
la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Incae), presentaron
comparativos macroeconómicos que reflejaban los retos de la política
comercial y agrícola de la región.
Figueroa y Pratt llamaron la atención de los asistentes, cuando
advirtieron que Centroamérica no se conducirá a ningún lado si no
desiste de su política arancelaria proteccionista.
Tarde o temprano, advirtieron, la región se acercará a lo plazos que
la
Organización Mundial del Comercio 8OMC) ha impuesto para eliminar las
restricciones y distorsiones del mercado.
Según el estudio presentado, Centroamérica concentra en cinco
productos
la mayor parte de distorsiones: azúcar, arroz, leche, granos y carne.
La distorsión es mayor si el bien es producido en la región; la
restricción se agrava si se trata de artículos no centroamericanos, como
el aceite de oliva y el trigo. La distorsión baja si se trata del café.
Las sensibilidades agrícolas tienen representación considerable en el
Producto Interno Bruto del sector. En El Salvador, dijeron, se trata del
41%; en Costa Rica del 24%; en Guatemala del 47%; en Honduras 40%, y en
Nicaragua el 58%.
Consecuencias
Por ende, señalaron, la respuesta de la región, hacia la competencia
internacional se traduce en aranceles, descuido en las medidas de
política comercial, medidas de inocuidad, sanitarias, normas técnicas,
administración de acuerdos comerciales y propiedad intelectual.
En
cambio, compararon, los países desarrollados arman sus políticas
agropecuarias de la mano con las comerciales, reforzadas además por la
capacidad de subsidios que tienen los gobiernos.
La Unión Europea asigna a cada agricultor $722 por hectárea y Estados
Unidos $122. Mientras, Japón destina $11,000 por hectárea y Corea $9.20.
En el caso centroamericano, dijo Pratt, los gobiernos no tienen dinero
para subvencionar, pero sí deberían reorientar la inversión en
infraestructura para el sector agrícola, en investigaciones científicas
y técnicas, así como en mejorar la capacidad en las aduanas y en la
aplicación de medidas sanitarias y de inocuidad de alimentos.
Amy Angel, asesora del Ministerio de Agricultura de El Salvador, (MAG),
sugirió que sin avances sustanciales en la unificación de una política
agrícola regional, no tendrá sentido la Unión Aduanera centroamericana,
ni tampoco habrá fuerza para negociar el Tratado de Libre Comercio (TLC)
con Estados Unidos.
La región ha comenzado dicho proceso, pero a juicio de Angel, no hay
nada que indique que será fácil concretarlo en los primeros meses del
2003.
El estudio del Incae fue presentado en un foro convocado por la
Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).
La política comercial y la agrícola deben ir enlazadas. En C.A.
sucede
lo contrario.
Luis Figueroa, Experto del Incae
Los bienes más subsidiados
Según el Incae, los siguientes son los productos más subsidiados en los
países desarrollados:
Arroz: 81 por ciento del presupuesto de los países más desarrollados,
va a dicho sector.
Azúcar: 52 por ciento se dirige a dicha producción, según el ranking
de los más subsidiados.
Leche: 48 por ciento en el presupuesto de los países ricos, para
subsidiar a los lecheros.
Trigo: 41 por ciento de los presupuestos se destina a la producción de
dicho cereal
Carne: 35 por ciento en la parte del presupuesto de los países ricos,
dirigido al sector
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